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Boletín 8. Diciembre 2005
Etxeko-Andre lanza una campaña informativa para enseñar a niños y jóvenes a usar mejor la televisión y las nuevas tecnologías.
Crece el consumo solitario de la televisión por los niños
- Sólo en tres de cada diez familias se hacen comentarios o se tienen conversaciones sobre los programas que ven los hijos en la televisión.
- 9 de cada diez encuestados denuncian que las cadenas no se preocupan de cooperar con los padres emitiendo programas adecuados.
- El 80 de los usuarios respalda la creación del Congreso del Consejo Superior de lo Audiovisual.
Bilbao, 29 de septiembre
La Asociación Provincialde Amas de
Casa y Consumidores ETXEKO-ANDRE ha presentado hoy la Guía práctica “¿Pantallas amigas?” eje
central de una ambiciosa campaña de formación e información que pretende
promover un consumo más critico y racional de los medios audiovisuales y de las
llamadas “nuevas pantallas” (el ordenador y la videoconsola).
La Guía (que podrá ser
solicitada gratuitamente en ETXEKO-ANDRE) ofrece trucos, consejos y recomendaciones
y aborda cuestiones como el tiempo
que dedican los niños y niñas a ver la tele, cómo interpretar el discurso informativo, la publicidad en televisión,
el uso seguro de la Red o el consumo de videojuegos.
La necesidad de esta
iniciativa se justifica por la desorientación de padres y educadores respecto a
cómo deben actuar y el desconocimiento mayoritario de sus derechos, según se
refleja en el “Informe sobre los hábitos de consumo de televisión y nuevas
tecnologías de la infancia y juventud”, realizado en colaboración con sus
Asociaciones Provinciales también presentado: 9 de cada diez encuestados
afirman que no se conocen los derechos que tenemos respecto a la televisión y
el 85% dicen no saber cómo y donde reclamar.
En cuanto a los hábitos, el consumo solitario de la televisión se
va consolidando y es uno de los aspectos en el que los hábitos más se han
modificado, frente al tradicional consumo en familia. Aunque mayoritariamente
el televisor sigue siendo el protagonista del salón o cuarto de estar, ya tiene
una presencia importante en otras estancias de la casa como la cocina, el
dormitorio de matrimonio o el cuarto de los niños. Además, el sondeo revela
cómo ya para un 20% de los niños mayores
de 12 años, el salón no es lugar dónde más tiempo se ve la “tele”: el 12%
de ellos la ven sobre todo en su dormitorio, y un 7% en la cocina, mientras que
el 2% en la habitación de los padres. Con todo, todavía la mayoría ven la
televisión más frecuentemente en el salón.
Por otro lado, es llamativo
comprobar cómo el consumo diario aumenta
con la edad: hasta los seis años, hay un 21% de los pequeños que no la ven
a diario; entre los seis y los once años, son el 14% de los niños los que no la
ven todos o casi todos los días. Sin embargo, este porcentaje cae al 8% en el
caso de los adolescentes a partir de 12 años, quienes en un 92% ven la
televisión todos o casi todos los días.
Si se pudiera hacer un retrato robot del consumidor infantil
de televisión sería aquel que cuando vuelve del colegio la persona que está en
casa es la madre (así ocurre en el 60% de los casos), suele ver la televisión
sobre todo (42%) por la tarde (el consumo se distribuye en menor porcentaje en
otras franjas) y ve la televisión porque “le divierte y entretiene”
El estudio también refleja
la escasa intervención de los padres
el consumo televisivo de sus hijos: así sólo
en tres de cada diez familias se hacen comentarios o se tienen conversaciones
sobre los programas que ven los hijos en la televisión.
En cuanto a las soluciones
para una mayor protección de la infancia,
el 80% respalda la creación del Consejo Superior de lo Audiovisual y se
demanda una mayor cooperación de las cadenas: 9 de cada diez encuestados
denuncian que las cadenas no se preocupan de cooperar con los padres emitiendo
programas adecuados.
La Guía Práctica “¿Pantallas amigas?” es gratuita.
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