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Boletín 8. Diciembre 2005
Comercio electrónico: medios de pago seguros
En la actual sociedad de la información
y la comunicación, el comercio electrónico, empieza a contar con un número cada
vez mayor de usuarios que realizan sus transacciones económicas a través de
esta vía. Si bien es cierto, que resulta una forma rápida y cómoda de adquirir
un bien y/o contratar un servicio, no es menos cierto que un número importante
de personas consumidas muestran serias reticencias a la hora de acceder a éste,
basadas fundamentalmente en el temor a que se produzca un fraude o por la poca
fiabilidad que presentan los sistemas de pago utilizados habitualmente.
Frecuentemente nos vemos sorprendidos con noticias en las
que se explica con todo lujo de detalles las diversas y sofisticadas formas con
las que cuentan los llamados piratas informáticos para acceder y tener
conocimiento de las claves de nuestras cuentas, tarjetas de crédito etc.
Para que este sistema progrese y cuente con la aceptación de
las personas consumidoras es fundamental crear un sistema que garantice la
inviolabilidad de los sistemas de pago utilizados, siendo por tanto fundamental
que el comprador tenga la garantía de que nadie pueda, como consecuencia de una
transacción efectuada, suplantar su identidad, acceder a sus cuentas y realizar
otras compras en su nombre y con cargo a sus fondos.
Métodos de pago:
Transferencia bancaria:
Es quizás la forma más sencilla y
segura de efectuar un pago sobre una compra realizada por Internet. Tendría el
inconveniente de que el gasto bancario que supone dicha operación puede llegar
a ser prohibitivo para el usuario, máxime si tenemos en cuenta que en muchas
ocasiones se realizan transferencias bancarias entre diferentes países, con lo
cual incrementa aún más las comisiones.
Pago contra reeembolso:
En este caso el cliente paga
cuando recibe la mercancía, genera confianza entre las personas consumidoras,
pero no todas las empresas disponen de esta forma de pago.
En este caso es importante que los datos de entrega y
confirmación de pedido estén muy claros para evitar mal entendidos que pueden
suponer un coste añadido.
Tarjeta de crédito/débito:
Es el método más utilizado
habitualmente y el que mayor predisposición muestras los comercios
electrónicos. Es una operación rápida pero que a las personas consumidoras les
sigue planteando recelos a la hora de facilitar un número de tarjeta de crédito
para realizar una compra on line.
Pagos telefónicos:
Se están empezando a utilizar
pagos con cargo a cuentas telefónicas. Generalmente se trata de pagos de escaso
importe, existiendo diversas modalidades para acceder a ellos.
La más usual es a través de mensajes
SMS, enviando dicho mensaje a un número telefónico. El coste de estos servicios
suele ser alto y el importe facturado al usuario/a suele repartirse entre tres
intermediarios:La Cía. telefónica, el proveedor del servicio y la entidad financiera.
Pagos a través de móvil - "mobipay"
Es un servicio que permite pagar en
cualquier tienda virtual o establecimiento identificado con el distintivo
“mobipay”. Es un sistema que está promovido por la mayor parte de las entidades
financieras, tres compañías de telefonía móvil y los proveedores de medios de
pago financieros.
Al darse de
alta en el servicio, el cliente asocia sus medios de pago habituales, tarjetas
etc. al teléfono móvil, pudiendo gestionar éstos a través de ese teléfono
mediante la introducción de una clave personal.
El pago se tramita
como cualquier otro pago con tarjeta, teniendo que facilitar el cliente su
clave personal para autorizar la operación, por lo tanto se considera un medio
de pago tan seguro como el realizado personalmente mediante tarjeta de crédito.
Seguridad para los agentes del sistema:
Para que el comercio
por Internet ofrezca un crecimiento más acelerado, ha de eliminar las
incertidumbres y falta de confianza que ofrecen a las personas consumidoras
esta forma de venta, y en este sentido el clave desarrollar métodos de pago
capaces de proporcionar esa seguridad que los usuarios / as necesitan, es preciso
que el sistema ofrezca confidencialidad, es decir que los datos intercambiados
durante una transacción de pago sean ocultados a la vista de todo el mundo,
excepto a la vista del destinatario de dichos datos, para ello hay que contar
con que la información bancaria se transmita a través de una red segura
mediante el cifrado de datos.
Otro aspecto
importante a considerar es el tema de la integridad de los datos
intercambiados, y que estos no puedan ser alterados, sobre todo en lo que se
refiere a los importes de un pago y al número de cuenta bancarias, para ello
cobra más fuerza que nunca reforzar todos los aspectos referentes a las firmas
digitales.
La autentificación
sobre todo en los sistemas de pago basados en las tarjetas de crédito es
importante antes de proceder con el pago.
Por tanto es
necesario empezar a aportar a la persona consumidora toda la información
precisa para que pueda tomar las precauciones necesarias para garantizarle la
seguridad en sus transacciones y una base jurídica a la que recurrir cuando
fuera necesario.
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